define('DISALLOW_FILE_EDIT', true); define('DISALLOW_FILE_MODS', true); la vuelta al mundo antes de los 30

Un martes cualquiera

Hoy he empezado el día tarde. Me he levantado pasadas las 10 y porque mi conciencia empezaba a apretar. Todavía no tenía claro que iba a hacer durante el día, pero quería aprovecharlo, así que me he ido a desayunar y meditar al respecto. Al final, la oferta ganadora ha sido ir a Menghan o Ganlanba y de ahí a un pequeño pueblo cuyo nombre no puedo acordarme (y no es que no quiera).

Desde Jinghong, mi centro de operaciones, hay unos 30 km. Se puede ir en bus, 20 minutos, o en bici, 2 horas. Aunque era tarde he optado por la bici.

Al poco de salir, cuando llevaba unos 5 km, un sonido raro salía de la rueda trasera. Efectivamente, había pinchado. Así que nada, volver a la ciudad y cambiar la bici. A pesar de todo seguía motivado ya que me atraía la idea de descubrir pequeños pueblos en bici.

Y la expectativa no me ha decepcionado. Ha sido fantástico. Durante los 28 km de ida y vuelta he tenido la compañía del río Mekong que se ha convertido en mi río favorito. No me preguntéis por qué. No tengo ni idea. De hecho es la primera vez que tengo un río favorito, pero he decidido que si tengo que tener uno, debe ser él. O será femenino? El caso es que he tenido la suerte de poder cruzarlo en ferry a cambio de 0,20€ cada trayecto y eso ha sido la cúspide de mi viaje.

En total han sido casi 80 km y aunque ahora estoy exhausto, el caso es que me siento más que bien. Son muchas las sensaciones vividas. Recuerdo el aroma que desprenden las paradas de piña que hay durante el camino que se convierten en un oasis, luchando contra el alquitrán y el humo de los camiones.

Aunque de todo, lo que hace de este martes día 7 de diciembre un día especial, ha sido que por primera vez he sentido algo nuevo para mi. Esa sensación al llegar en bici a un pequeño pueblo, donde parece que los locales te están esperando para decirte que lo has hecho y que eres un héroe. Solo hoy, pero disfrútalo, porque es tu día. Es una sensación efímera, que dura unas pocas horas, pero es adictiva y que solo espero poder vivirla más veces y más intensamente. Porque eso significará que lo he hecho.

Comments
3 Responses to “Un martes cualquiera”
  1. Gisela dice:

    Potser sóc jo però et noto més poètic que mai, em mola. Et vaig seguint, no t’aturis i disfruta!

  2. Robert dice:

    Sí eh! M’he flipat una mica, però és que he acabat molt motivat. Per cert, saps a qui em vaig trobar ahir a Jonghing? A Cuba i Caroline. Per tercera vegada, brutal.
    Bé, espero que tot continuï anant bé.
    Un petó desde Xishuangbanna.

  3. Meritxell dice:

    Sensaciones, sentimientos, imágenes, miradas, olores,… es lo que nos llevamos.
    Qué bien que sepas describirlo con tanta exactitud!!
    Serán tus recuerdos, no pares!!!

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